¿Qué es el nivel
freático?
Rara vez están
los mantos acuíferos
saturados hasta la
superficie de la
tierra; generalmente
el agua llega sólo a
cierto nivel. La
parte superior de la
zona saturada se
llama nivel
freático; por encima
de él, las
partículas de tierra
no poseen más que
una delgada película
de agua y los poros
están llenos de
aire.
La profundidad a
la que se encuentra
el nivel freático
varia de acuerdo con
la pluviosidad y
otros factores,
entre ellos el
volumen de agua
extraído por los
hombres. El nivel
freático de un manto
se puede comprobar
observando un pozo
poco profundo: está
representado por la
superficie del agua
que brilla en su
interior.
¿De dónde procede el
agua de los
manantiales?
Estas salidas
naturales de agua
subterránea se
encuentran en muchos
lugares: en laderas
montañosas, en
valles en medio de
desiertos
calcinados, a pie de
los acantilados e
incluso en su
paredes.
Los
manantiales brotan a
veces directamente
en los lechos de
lagos y ríos, y
existen incluso en
el fondo del mar.
Algunos no son
más que meras
filtraciones que
apenas humedecen la
superficie del
suelo, mientras que
de otros surge el
agua a borbotones.
Unos cuantos, como
por ejemplo Silver
Springs, en Florida
(EE. UU.), y la
Fontaine de
Vaucluse, en
Francia, vierten
millones de litros
por minuto.
Algunos de los
manantiales más
grandes son el
desagüe de ríos
subterráneos que
fluyen a través de
canales formados por
la disolución de la
roca calcárea. El
agua de un manto
acuífero cubierto
por una capa de roca
impermeable también
puede llegar a la
superficie a través
de una fractura de
aquella capa. Pero
lo más común es que
el manantial brote
cuando el manto
acuífero entra en
contacto con la
superficie de un
terreno inclinado y
el agua puede salir
a través de puntos
débiles o grietas.