|
Todas las formas de vida
conocidas dependen del
agua. El agua es parte
vital de muchos procesos
metabólicos en el
cuerpo. Cantidades
significantes de agua
son usadas durante la
digestión de
la comida. Sin embargo,
algunas
bacterias y
semillas de
plantas
pueden entrar a un
estado
criptobiótico
por un período de tiempo
indefinido cuando se
deshidratan, y vuelven a
la vida cuando se
devuelven a un ambiente
húmedo.
Cerca del 72% de la masa
libre de grasa del
cuerpo humano
está hecha de agua. Para
su adecuado
funcionamiento nuestro
cuerpo requiere entre
uno y tres
litros de
agua diarios para evitar
la deshidratación, la
cantidad precisa depende
del nivel de actividad,
temperatura, humedad y
otros factores. El
cuerpo pierde agua por
medio de la orina y las
heces, la transpiración
y la exhalación del
vapor de agua
en nuestro aliento.
Los seres humanos
requieren agua pobre en
sales y otras
impurezas.
Entre las impurezas
también se cuentan
sustancias químicas o,
en otro sentido,
microorganismos
perjudiciales. Algunos
solutos son aceptables y
hasta deseables para un
sabor apropiado. El agua
adecuada para beber se
llama
agua potable.
|